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Este verano, helados saludables

helados

Ahora con el calor, uno de los alimentos por los que más me pregunta la gente son los helados. Todo el mundo quiere saber si puede tomar helados, si los de hielo son más sanos que los de leche, si engordan mucho…Así que hoy intentaremos resolver algunas de estas dudas.

Cada vez son más los lugares en los que puedes encontrar helados ya durante todo el año, pero es cierto que en estas fechas es cuando más apetecen y cuando su oferta es mayor. Hoy día podemos encontrar helados de todos los sabores que nos imaginemos y de otros muchos que hace algunos años nunca nos hubiésemos imaginado. El otro día por ejemplo leía un artículo sobre lugares donde podías encontrar helados de gazpacho, de anchoas, de fabada… ¿De verdad a alguien le gusta el helado de fabada? Bueno, que me desvío del tema.

El caso es que mientras antes sólo se tomaban helados en verano, cuando pasaba el carrito por tu calle vendiéndolos, ahora encontramos en multitud de sitios y un montón de tipos y sabores distintos, por lo que su consumo se ve aumentado y sobre todo a estas alturas del año, que con este calor no sabemos dónde acudir para refrescarnos.

Pues bien, hay que decir que hay varios tipos de helados y que cada uno tiene una serie de características que los diferencia del resto.

A modo de resumen, agrupando los helados a grandes rasgos, podemos encontrar los siguientes tipos de helados:

Helados de leche: Como su nombre indica, su ingrediente principal es la leche, y pueden ser más o menos cremosos en función de la cantidad de grasa que se le añada. Podemos encontrarlos de diferentes sabores, en función de los que se les añada y en diferentes formatos (tarrina, en cucurucho, copas con varias bolas de helados más nata, más sirope, más infinidad de cosas dulces que se te ocurran…).

Helados de agua: Dentro de este grupo encontramos los polos, los sorbetes y los granizados. Suelen consistir en la mezcla de agua con otros ingredientes que en muy pocos casos serán fruta y sí será más normal que lleven saborizantes, colorantes, azúcar en cantidades industriales…

Postre de helado: Dentro de este grupo podemos encontrar las típicas tartas heladas y otro tipo de postres congelados elaborados con leche, azúcar, grasas, etc.

Yogur helado: Este grupo es cada vez más común encontrarlo, y son helados a base de yogur (supuestamente) a los que se les pueden añadir diferentes salsas como siropes, frutas, cereales, gominolas, etc. Suelen venderlos como que son yogur y por tanto mucho más saludables, pero en realidad no es así. De estos helados habló hace unos días Sara Garcés, aquí os dejo el enlace de su entrada.

Además de estos tipos a grandes rasgos, cada vez es más frecuente encontrar variantes como helados sin azúcar (lo que no quiere decir que sirvan para adelgazar), helados light (lo que no quita que lleven cantidades significativas de azúcar), helados sin colorantes, sin conservantes…

Pues bien, como imaginaréis, con tanta variedad de helados es muy difícil hablar de todos ellos, para saber cuáles podemos consumir o cuáles debemos evitar. Lo que sí es cierto es que de forma general se pueden decir varias cosas.

Respecto a los helados de leche, como ya he comentado, tienen una cantidad variable y nada despreciable de grasa, por lo que el número de calorías es elevado. Además suelen tener cantidades importantes de azúcares (excepto los sin azúcar, lo que no quita que sigan teniendo muchas calorías debido a las grasas). Igual ocurre con los postres helados y con los yogures helados.

En cuanto a los helados de agua (polos, sorbetes y granizados), es cierto que no tienen grasa, ya que no llevan leche ni otros derivados lácteos. Esto hace que tengan menos calorías. Sin embargo, este tipo de helados suele llevar una cantidad muy elevada de azúcar, ya que la congelación hace que disminuya la percepción de los sabores, por lo que se les echa mucha azúcar para que sean sabrosos. Además contienen colorantes, aromatizantes y otros muchos aditivos, y en rara ocasión llevan algo de fruta o de su zumo, por lo que no son tan sanos como parecen.

Entonces, ¿helados tampoco puedo tomar? Pues no es que no puedas, no seré yo quien te lo prohíba. Lo que sí que debo hacer es advertirte e informarte de que este tipo de alimentos no son alimentos que podamos considerar saludables, y por tanto no se debería tomar de forma habitual. Tampoco se les deben dar a los niños, pensando que son buenos sustitutos de un vaso de leche o que “así al menos toman fruta”. Ni llevan fruta, ni se deben sustituir por un vaso de leche, ya que la leche no nos aporta tantas calorías ni tantos azúcares como estos alimentos.

Los helados deben considerarse un alimento de consumo ocasional, y que por tanto se tome de forma muy esporádica. Uno de vez en cuando no pasa nada, el problema viene cuando ese “de vez en cuando” se convierte en dos o tres todas las semanas como poco.

Pero tranquilos, que los nutricionistas no somos tan malo como todo el mundo piensa y mi objetivo no es que me odiéis porque os prohíbo cosas. Por esto, quiero daros opciones más saludables para que a los que os gusten los helados tengáis alternativas para tomar cuando os apetezca uno.

Es muy importante cuando vayáis a comprar un helado al supermercado que leáis el etiquetado, para que vosotros mismos podáis ver las cantidades de azúcar y grasa que llevan, además de los ingredientes por los que está compuesto, para así intentar elegir las opciones más saludables.

No obstante, si os gustan los helados, mi recomendación es que os los hagáis vosotros mismos. Haced vuestros propios helados, de los sabores que más os gusten y mucho más saludables. Tanto si os gustan de leche o de hielo, os animo a que compréis moldes y os hagáis helados de diferentes sabores, y de vez en cuando os toméis uno o invitéis a vuestros amigos a probarlos.

Algunas ideas para hacer helados son:

– Si os gustan de leche, podéis añadir a la leche diferentes frutas y triturarlo, o dejarlas en trocitos, podéis añadirle cacao puro (no vale Nesquick o Cola-Cao) o chocolate negro (mínimo 70% de cacao, no vale con leche ni cosas así, que más que cacao llevan azúcar), cocer la leche con una ramita de canela o vainilla, para darle un sabor diferente…

– Podéis hacer lo mismo si os gustan de yogur. Con yogures naturales, le añadís frutas y algo de edulcorante si los queréis un poco más dulces y seguro que están muy buenos.

– Si los preferís sin leche, podéis hacer zumos de frutas caseros y congelarlos o granizarlos. También podéis hacerlos de té, con trozos de fruta…Podéis sustituir el azúcar por edulcorante.

Echadle imaginación, id probando y veréis como os quedan unos helados muy ricos y mucho más saludables que los que podéis encontrar.

Os animo a que los hagáis y me contéis vuestras recetas de helados caseros, incluso podéis mandarme fotos del resultado. Hacédmelos llegar en vuestros comentarios, o por correo, como queráis.

¡Os espero la próxima semana!

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2 Comments

  1. Sara Garcés dice:

    Buen artículo Irina, y gracias por la mención 🙂

     

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