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¿Pesadilla en tu cocina? Evita intoxicaciones alimentarias

Cuando salimos a comer fuera de casa, o por alguna razón tenemos que comer en hospitales, residencias o colegios, solemos preocuparnos de cómo estará la cocina donde están elaborando nuestra comida. Pero, cuando estamos en casa, ¿estamos seguros de que manipulamos los alimentos correctamente?

Sabemos que los alimentos pueden contener algunos tipos de microorganismos que pueden ser perjudiciales para nuestra salud, ya que pueden causarnos intoxicaciones alimentarias, más o menos importantes en función de los problemas de salud que nos produzcan, los cuales pueden ir desde una simple diarrea hasta enfermedades verdaderamente graves.

Por esta razón, dentro de la cocina se deben seguir una serie de normas para evitar que una mala manipulación de los alimentos nos pueda provocar una intoxicación alimentaria.

En lugares de restauración colectiva (hospitales, colegios, restaurantes…) y en la industria alimentaria hay unos protocolos de higiene muy estrictos para que la manipulación y elaboración de los alimentos se haga de la forma adecuada para no causar daños en la salud de los consumidores.

Sin embargo, cuando cocinamos en nuestra casa algunas veces no somos conscientes de los peligros que puede entrañar una incorrecta manipulación de los alimentos, por lo que sin quererlo podemos provocarnos problemas de salud.

Por esta razón es imprescindible que conozcamos una serie de medidas que debemos tener en cuenta y poner en práctica en nuestra cocina para evitar llevarnos algún susto.

Antes de contaros las medidas, hay que aclarar un concepto que aparecerá en varias ocasiones y que puede que no todos conozcáis su significado, y es la contaminación cruzada. La contaminación cruzada es la trasmisión de microorganismos de un alimento contaminado a otro que ya está cocinado o listo para su consumo, y se puede producir tanto por contacto directo de los alimentos como de manera indirecta, por ejemplo por las manos del manipulador o los utensilios de cocina.

Ahora sí, estas son algunas de las medidas que debemos llevar a cabo en la cocina para evitar intoxicaciones alimentarias:

  • Lavarse bien las manos, con agua caliente y jabón antes de empezar a cocinar. También deben lavarse cuando cambiamos el tipo de alimentos que estamos manipulando, después de toser, sonarnos la nariz o tocar los residuos o el cubo de la basura. En las manos podemos transportar microorganismos con los que hemos estado en contacto al tocar otros objetos.
  • Evitar usar paños de cocina, cambiarlos por servilletas o papel de cocina de un solo uso. Los paños de tela se reutilizan, y pueden contener restos de otros alimentos o microorganismos, que podemos traspasar al alimento que manipulemos después.
  • Los utensilios y superficies de trabajo deben estar limpios. Tabla de cortar, cuchillos, encimera, etc. se deben limpiar y desinfectar cuando cambiamos de alimento, ya que se puede producir contaminación cruzada de unos alimentos que contengan microorganismos a otros.
  • No usar utensilios de madera. La madera es un material poroso donde pueden quedarse fácilmente pequeños restos de alimentos y microorganismos, por lo que no es un buen material pasa usar en cocina.
  • Los productos de limpieza se deben guardar separados de los alimentos, bien etiquetados para que no se produzcan confusiones que podrían ser muy graves para la salud.
  • El cubo de la basura debe permanecer tapado y abrirse con pedal, para no tener que tocarlo con las manos.
  • Hay que tener cuidado y no romper la cadena de frío en los alimentos. Es importante que un alimento congelado no se descongele y después se vuelva a congelar, ya que no se puede garantizar que este alimento siga siendo innocuo, es decir, no presente ningún problema para la salud. Esto puede ocurrir por ejemplo cuando vamos a comprar, si por el camino se nos empiezan a descongelar los alimentos congelados. También es muy importante en la tienda o el supermercado fijarse en que el alimento esté en correctas condiciones y no se haya roto su cadena de frío. Si presenta trozos de hielo alrededor, o está hecho un bloque quiere decir que en algún momento ha empezado a descongelarse y después lo han vuelto a congelar.
  • Las frutas y verduras deben lavarse correctamente, sobre todo si se van a consumir en crudo. Es necesario frotar bien las frutas y verduras, si es necesario con algún cepillo que no las dañe y lavarlas bien bajo el agua, para eliminar restos de fertilizantes y pesticidas, así como microorganismos presentes en las aguas de riego que puedan contener.
  • Se deben separar los alimentos crudos de lo cocinados o que ya estén listos para su consumo, ya que los alimentos crudos pueden contaminar a los preparados para el consumo. Por ejemplo, no se debe almacenar junto un filete de carne crudo y una ensalada.
  • No se deben dejar alimentos cocinados a temperatura ambiente más de dos horas, ya que es una temperatura óptima para el crecimiento de microorganismos. Si el alimento no se va a consumir en el momento es mejor meterlo en el frigorífico lo antes posible.
  • No se deben descongelar los alimentos a temperatura ambiente, sino dentro del frigorífico.
  • El pescado si se va a tomar crudo, por ejemplo en forma de anchoas o sushi, se debe congelar antes a una temperatura igual o inferior a -18ºC durante al menos dos días o más, para evitar problemas con el parásito Anisakis. La congelación no mata a los microorganismos, pero inhibe su crecimiento.
  • Los alimentos deben cocinarse a una temperatura alta, debiendo alcanzar los 65-70ºC en el centro del alimento. Esto quiere decir, que por ejemplo la carne no se quede poco hecha, sino que debemos asegurarnos que está bien cocinada por todos lados. Igual ocurre con el pescado, de nuevo debido a la posible presencia del parásito Anisakis.
  • No se debe consumir huevo crudo. Como bien sabemos, en la cáscara del huevo puede estar el microorganismo que produce la salmonelosis, y puede pasar al huevo al romperlo, mediante los poros que tiene la cáscara, etc. Por esto, debemos cocinar bien el huevo. Por tanto, si te gusta la mayonesa casera, hazla de leche, y si eres aficionado a tomar el huevo crudo por ejemplo en batidos, te recomiendo que lo dejes, ya que no aporta beneficios, sino más bien problemas. Sobre esto podéis encontrar una entrada en el blog de Aitor Sánchez, Mi dieta cojea. Aquí os lo dejo.

Estos son algunos consejos para evitar sustos innecesarios en nuestra cocina. Estoy segura que muchos ya los conocíais y los aplicabais desde hace tiempo, pero seguro que hay alguno que no sabíais. Yo misma hasta hace relativamente poco tiempo descongelaba los alimentos fuera del frigorífico, y no tenía en cuenta que no se debía romper la cadena de frío.

Y tú, ¿llevas a cabo todas estas medidas? ¿Conoces otras que no hayan aparecido en el texto? Cuéntanoslas en los comentarios

¡Hasta pronto!

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