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¡Soy un bicho raro! y yo tan contenta

bicho raro

Es curiosa la forma que tenemos de ver las cosas cuando hablamos de alimentación: hechos que deberían ser lo normal, como comer sano, en muchas ocasiones se ve como algo raro.

Imagínate esta situación:

(En el descanso del trabajo):

Persona A: ¿No te vas a fumar un cigarro?

Persona B: No gracias, no fumo

Persona A: ¡Qué raro eres!

Ahora, imagínate esta otra:

(En el descanso del trabajo):

Persona A: ¿Sólo vas a tomar eso?-refiriéndose a la fruta de su compañero

Persona B: Sí

Persona A: Pero ¿no quieres nada de la máquina? Yo me he comprado una bolsa de patatas, ¿quieres?

Persona B: No gracias

Persona A: ¡Qué raro eres!

Posiblemente la primera situación te resulte rara, porque a día de hoy el consumo de tabaco va disminuyendo y cada vez estamos más concienciados del peligro del tabaco. Sin embargo, la segunda situación te aseguro que es totalmente real.

Tristemente es así. A los que intentamos cuidarnos y comer sano el resto de la gente nos mira como bichos raros cuando sacamos una pieza de fruta en el trabajo (o en el colegio o instituto) en lugar de asaltar la máquina expendedora y comprar bolsas de patatas, zumos y chocolatinas como si no hubiésemos comido en tres días.

O cuando sales a comer y te pides una ensalada en el burguer (porque es lo único medio aceptable en estos sitios) mientras tus amigos se comen una hamburguesa doble con extra de queso, beicon, kétchup… «¿Vienes al burguer a comerte una ensalada? Hija qué rara eres, que por un día tampoco te va a pasar nada…» Me ha pasado, te lo aseguro.

Pues no, vengo al burguer porque me habéis obligado, y viendo que no hay una opción mejor, sólo puedo comerme una ensalada si quiero cenar esta noche. Esta sería la respuesta suave que podemos dar, porque si les digo lo que pasa por mi cabeza en esos momentos…

Esta situación se repite constantemente. En el trabajo, en el colegio, en el instituto, cuando sales a cenar, de reunión con los amigos…Nos hemos acostumbrado a que lo normal es comer comida basura siempre, cuando eso debería ser la excepción, lo raro, y no al contrario.

Te recuerdo que toda esta comida basura es una de las grandes causas de obesidad y sobrepeso en el mundo, y que estas enfermedades traen consigo otras muchas (diabetes tipo II, hipertensión arterial, hipercolesterolemia, cáncer…) que son causa de muerte de muchas personas a lo largo del año.

Nos pasamos cada vez más horas sentados, sin hacer ejercicio, ya que los trabajos son cada vez más sedentarios y nosotros más vagos. Sin embargo cada vez comemos más y peor. ¿De verdad pasando todo el día sentados es necesario comerse una bolsa de patatas fritas en el descanso?

No deberíamos tener que estar justificando por qué comemos sano, ni tener que aguantar la pregunta «¿es que estás a dieta?» o comentarios del tipo “pues hija, yo paso de estar amargada a dieta como tú todo el día. Yo prefiero disfrutar y comerme mis salchichas” (comentario verídico que me han hecho, ¿de verdad comer salchichas es disfrutar comiendo?). Lo único que estamos haciendo es lo que todos deberíamos hacer: comer comida de verdad y saludable, siempre. No sólo tenemos que comer sano cuando queremos perder peso, ya lo he dicho muchas veces.

Debemos dejar de ver la alimentación sana como una dieta para adelgazar en un momento determinado. La alimentación sana no es eso, es un estilo de vida que debemos mantener siempre, con el que debemos dar ejemplo a los demás y del que tenemos que sentirnos orgullosos. Y por supuesto, no es aburrida ni las personas que comemos sano estamos amargadas por no comer salchichas o hamburguesas del burguer. Yo disfruto mucho más de la comida que la gente que me hace este tipo de comentarios. Y no sólo yo, la gente que me rodea, como mi familia también comen sano y disfrutan mucho con las comidas que preparo o que les he enseñado. Que muchas veces parece que soy sólo yo, porque soy nutricionista, la que intenta justificar esta forma de alimentarse.

Así que, si eres de los «bichos raros» que come sano aun cuando el ambiente incita a no hacerlo, ¡enhorabuena! sigue así. Porque aunque no lo creas, estás dando un ejemplo que poco a poco otros irán tomando y llevando a cabo, y así entre todos conseguiremos que cada vez la gente coma mejor.

Si por el contrario eres de los «normales» que miran mal y critican a quien come sano mientras te comes tu súper hamburguesa, tu bolsa de patatas o tu chocolatina, replantéate que quizá seas tú el bicho raro, el que a pesar de saber que eso es malo para tu salud lo sigues haciendo. Toma ejemplo de ese/a compañero/a de trabajo, ese/a amigo/a, ese familiar y empieza tú también a comer sano. Algún día lo agradecerás.

¡Yo soy un bicho raro! ¿Y tú?

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6 Comments

  1. Amparo dice:

    Yo también soy un bicho raro!! 😜
    A mi me han llegado a decir: «jo, deja de ser tan sana que nos haces sentirnos mal»….

     
  2. Mama de Blanca dice:

    A mi me han llegado a decir, por comer comida de verdad, no comida procesada ni nada que se le parezca: ‘ que vida más triste’ 😠
    En fin, sin comentarios…
    Genial post

     
    • Irina Casablanca dice:

      A mi también.
      En ese momento pienso lo triste que es lo de esas personas que no saben disfrutar comiendo comida de verdad.
      ¡Ánimo y enhorabuena por ser un bicho raro! 😉

       
  3. Gema dice:

    Hola, yo he de decir que casi nunca como comida basura, ni dulces, ni golosinas. No me parece raro comer fruta en el desayuno (yo lo hago) ni el no fumar (odio el tabaco)
    Pero de verdad crees que hay comidas que no se deben comer ni una vez? Por qué?
    (Lo pregunto por lo que te dijeron en el burguer king)

     
    • Irina Casablanca dice:

      ¡Hola Gema!

      A ver, tanto como ni una vez es exagerar. Yo nunca he prohibido comer comida basura y de hecho si en alguna ocasión me apetece me la como. Sin embargo esto no debe ser lo habitual cada vez que comemos fuera de casa, porque entre el día que comemos fuera de casa, el día que tenemos visita, cuando hay un cumpleaños…al final se convierte en algo contínuo sin darnos cuenta. Las veces que he pedido ensalada en el burguer ha sido porque me apetecía más que las hamburguesas que al final en esos sitios todas saben igual y además siempre será más sana la ensalada, y si se acude a estos sitios a menudo es mejor optar por estas opciones.

      ¡Un saludo!

       

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